Los Archivos de Sinaloa en 1912

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Revista Digital- Nº 10 – Jueves 9 de Febrero de 2012, Culiacán, Sinaloa. México.

 

Los Archivos de Sinaloa en 1912

Gilberto J. López Alanís

En los registros que nos dejaron los funcionarios y escribientes del Gobierno del Estado de Sinaloa para el mes de Febrero del año de 1912, destaca un asiento manuscrito, donde se anota lo siguiente: “Archivero de la Embajada Mexicana en Washington, por conducto de la Secretaría de Gobernación remite copia del informe referente a la      manera de cómo están organizados los archivos del gobierno de los Estados Unidos de América”.

(Libro del año de 1912, de la Serie Prontuarios del Gobierno del Estado de Sinaloa, Sección Gobernación, Febrero, folio 141. Archivo Histórico General del Estado de Sinaloa).
(Libro del año de 1912, de la Serie Prontuarios del Gobierno del Estado de Sinaloa, Sección Gobernación, Febrero, folio 141. Archivo Histórico General del Estado de Sinaloa).

Destaco este registro porque seguramente la anotación con número cuatro del mes de febrero, remitió a un expediente donde se guardó este informe que es de la mayor importancia para la historia de la archivística local, sobre todo hoy, que ya contamos con una Ley Federal de Archivos y nos preparamos para elaborar la propuesta estatal al respecto.
Desde 1909, en los Estados Unidos de Norteamérica Waldo G. Leland proclamó: “…el archivista debe tener una formación en Historia y en Derecho, así también en materias profesionales y había indicado en particular la necesidad de conocer, para el trabajo de archivo, el derecho administrativo y la historia de la administración” (Elio Lodolini, 2010).

Así que en ese tono, los archivistas desde entonces se concebían como algo más que colectores de papeles viejos. Por ello, llama la atención esta anotación de alguien que en 1912 se preocupó por dejar constancia en Sinaloa de la organización archivística en el país vecino.

(Interior del edificio que ocupó el Palacio de Gobierno del Estado de Sinaloa en 1912, hoy sede del Archivo Histórico General del Estado de Sinaloa. Fototeca AHGS)
(Interior del edificio que ocupó el Palacio de Gobierno del Estado de Sinaloa en 1912, hoy sede del Archivo Histórico General del Estado de Sinaloa. Fototeca AHGS)

El contexto de esta anotación fue de referencias revolucionarias, después de la toma de la ciudad de Culiacán en mayo de 1911 por las guerrillas comandadas por Ramón F. Iturbe y Juan M. Banderas, fincando la derrota del heredero porfirista Diego Redo de la Vega; meses más tarde se organizaron las primeras elecciones de la Revolución Mexicana en Sinaloa, donde salió electo el Profesor José Rentería con 23,377 votos de los 29, 476 sufragados. (Alarcón Amézquita: 2006)

(Gral. Ramón F. Iturbe, pronunciado el 20 de noviembre de 1910, participó en la toma de Culiacán en mayo de 1911. Fototeca AHGS.)

(Gral. Ramón F. Iturbe, pronunciado el 20 de noviembre de 1910, participó en la toma de Culiacán en mayo de 1911. Fototeca AHGS.)

                                                                                                           

(Gral. Juan M. Banderas, “El Agachado”, Jefe guerrillero que organizó las primeras elecciones de la Revolución Mexicana en Sinaloa en 1912.)

(Gral. Juan M. Banderas, “El Agachado”, Jefe guerrillero que organizó las primeras elecciones de la Revolución Mexicana en Sinaloa en 1912.)

                                                                                  

Así que en este centenario febrero de 1912, está el recuerdo del difícil parto de una sociedad que buscaba su definición, cuando el presidente Francisco I. Madero luchaba contra la insidia neo porfirista, desde una presidencia que soportaba el aparato de gobierno y la milicia del régimen anterior.

El documento que da pie a este comentario, tiene una serie de pistas para entender que existió un sistema de archivos en los años pre revolucionarios; por ejemplo, las anotaciones en estos prontuarios nos conducen a referencias ciertas en el Periódico Oficial del Gobierno del Estado de Sinaloa, o a nombramientos confirmados en los archivos personales de esos tiempos.

Cada anotación, implicó una documentación anexa que actualmente no existe, sin embargo estos chispazos de vida burocrática o de trámites de empresarios, peticiones de simples ciudadanos, concesiones para usos de agua o para tender líneas de telégrafo, permisos para retirarse de un puesto con goce de sueldo, acusaciones por falsificación de monedas, capturas de delincuentes o incursiones de las fuerzas del orden, nos muestran las grandes posibilidades de engarzar una historia de inusitadas expresiones.

¿Qué más sucedió en este febrero de 1912? Nada más y nada menos que la batalla de Palo Verde, documentada con un parte militar del Coronel Néstor Pino Suárez, hermano del Vicepresidente de la República, José María Pino Suarez; por cierto, este cercano familiar del Vicepresidente maderista encontró la obscuridad de su alma, unos meses más tarde en estación Retes, cerca de Mocorito, al enfrentarse a Chico Quintero.

El cuadro político del viejo régimen estaba vigente, así el Dr. Ruperto L. Paliza, el rector del Colegio Rosales que expulsó a Rafael Buelna por su osadía de organizar una manifestación estudiantil en 1909, ocupó interinamente la Gubernatura del Estado ante la ausencia del C. Gobernador Rentería; cuando Faustino Díaz, tío político y protector de Genaro Estrada, ocupaba un escaño en el congreso local como Diputado por Concordia.

Así también en febrero, dos norteamericanos son exhortados por su Gobierno acusados de asesinato, mientras un connotado ciudadano de Culiacán fue mordido por un perro rabioso.

El zapatismo sinaloense tuvo vigencia en este mes, con presencia en varios puntos del estado, pero sus victorias fueron efímeras, ya que practicaban el asalto y el saqueo dejando después libre la plaza.

La sierra de Navachiste tuvo su referencia en este año, junto con un proyecto para fabricar ropa con el apoyo del Gobierno del Estado.

En ese tono se van desgranando los acontecimientos de un mes que nos muestra la difícil concordia de un estado que trataba de rehacer su tejido social, en medio de pronunciamientos caciquiles y de asonadas que desestabilizaban el endeble gobierno, que quiso desarmar a los guerrilleros zapatistas y maderistas; estos con artimañas lograron conservar su única posibilidad de seguir vigentes, ante la debilidad manifiesta de un Presidente (Francisco I. Madero)que en unos meses más sería traicionado por el Gral. Victoriano Huerta, su Secretario de Guerra.

Francisco I. Madero

Francisco I. Madero

                                                                                                                                

Gral. Victoriano Huerta
Gral. Victoriano Huerta

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XXXIII Reunión Nacional de Archivos en Manzanillo, Colima.

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Revista Digital- Nº 3 – Jueves 15 de Diciembre de 2011, Culiacán, Sinaloa. México.

 

                                                                                                                                   

XXXIII Reunión Nacional de Archivos en Manzanillo, Colima.

 

Gilberto J. López Alanís

El puerto de Manzanillo, Colima, tiene un movimiento comercial y turístico de significación en el Pacífico mexicano, aparte de gran significación histórica en el occidente del país. Para arribar al puerto hicimos una travesía por carretera admirando paisajes muy diferentes a los sinaloenses; a la vera el volcán de Colima y más cerca los extensos lagos salados que parecen espejos. 

Nos reunimos en las instalaciones del hotel Tesoro Manzanillo, del 9 al 11 de noviembre más de 300 archivistas de todo el país y del extranjero. En tal reunión se trataron diversos temas, uno de los cuales fue el de Sistemas Institucionales de Archivo: Diagnóstico Actual y Estrategias de Futuro, el cual me toco moderar por una deferencia de las autoridades del Archivo General de la Nación (AGN), especialmente de María del Pilar Pacheco Zamudio, Directora de Desarrollo y Normatividad Archivística, contando con el apoyo de la Directora del Sistema Nacional de Archivos, Araceli Alday García.

Uno de los eventos de significación fue la presentación en Conferencia Magistral de la Maestra Antonia Herrera Heredia, la archivista más prestigiada de España y decana de los archivos internacionales. El tema que nos ofreció fue “¿Permanencia, renovación, desfiguración de conceptos archivísticos?”.

La maestra se has convertido en una promotora de la terminología archivística en su riguroso significado, en un contexto de renovación y cambio de los términos archivísticos en la era digital.

 

Dra. Antonia Herrera Heredia y Dra. Alicia Barnard Amozurrtia

La archivista española no evita la nueva terminología, pero la circunscribe al origen de las palabras y su significado, casi estamos ante una filóloga del lenguaje archivístico; en el estrado estuvo acompañada por nuestra amiga y compañera de afanes por los archivos Alicia Barnard Amozorrutia, consultora de archivos y miembro del proyecto “International Research on Permanent Autentic Record in Electro System” (interPARES). En otra jornada de la XXXIII reunión se presentó el libro “Archivos Electrónicos. Textos y Contextos” de la misma  Alicia Barnard A., editado por la UNAM/Banco de México y la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, que mereció reconocimiento por su actualidad.   

                   

Dra. Antonia Herrera Heredia y Dra. Aurora Gómez Galavarriato Freer, Directora del Archivo General de la Nación, en la conferencia magistral.

La Dra. Heredia Herrera es experta de los archivos españoles e historiadora de larga data en estos menesteres. Entre sus primeros trabajos en el Archivo General de Indias, ordenó la correspondencia de los virreyes de Nueva España en el siglo XVI, lo que despertó en ella una admiración por la historia colonial de México. Para ilustrar lo que anoto baste esta trascripción: “Un árbol de la vida preside, sobre la chimenea, la casa que tengo a las afueras de Sevilla donde paso los veranos. Esa casa lleva el nombre Jalapa en el azulejo, en la puerta. A mis hijos, cuando eran pequeños los vecinos decían de  ellos “los jalapos”. “Los recuerdos mexicanos se acumulan en mi residencia y en las de mis hijos”. Las ferias de Jalapa fue el tema de la tesis de licenciatura de mi marido”, este texto se encuentra en su ensayo “Memoria, Archivos y Archivística: Identidad y Novedad” publicado por la organización Apoyo al Desarrollo de Archivos y Bibliotecas de México, A. C., (ADABI) (2008), que dirige la fina y excelente amiga de los archivo del país Stella María González Cicero, de gratos recuerdos en Sinaloa.

              

Convivio en torno a la Dra. Stella María González Cicero, Directora de ADABI, A. C.

 

Portada del libro que presentó Alicia Barnard A., en la XXXIII Reunión Nacional de Archivos, comentado por Georgina Maldonado Lima, Directora del Archivo Histórico Universitario de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. 

Al final de esta jornada del 9 de Noviembre se presento el libro “Lenguaje y Vocabulario Archivístico. Algo más que un Diccionario” de la Dra. Heredia Herrera. En estas jornadas archivísticas se lanzó la demanda para que el Congreso de la Unión, aprobara la Ley Federal de Archivos que ya se encontraba  en segunda lectura y se reestructuró el Consejo Nacional de Archivos, integrado por los archivista del país, entre los que se encuentran los sinaloenses. Hoy ya sabemos que la Ley fue aprobada por la Cámara de Diputados y se espera su pronta publicación en el Diario Oficial de la Federación, para que empiece a surtir sus efectos legales.

Es digno de reconocer a las autoridades del Gobierno del Estado de Colima y especialmente a la compañera archivista Dra. María de los Ángeles Rodríguez Álvarez, Directora del Archivo Histórico del Gobierno de Colima que se hizo cargo de la organización de esta Reunión, junto con el equipo de la Dra. Aurora Gómez Galavarriato Freer Directora del AGN.

No puedo dejar de mencionar que en plena Reunión, el día 11 se nos informó del accidente donde perdió la vida el Secretario de Gobernación Francisco Blake Mora, junto al Subsecretario Felipe Zamora Castro de origen sinaloense, a los cuales se les brindó un minuto de silencio. La noticia impactó a los ahí reunidos por ser el Secretario de Gobernación jefe inmediato superior de la Directora del AGN. Más allá de la ola de rumores que se suscitaron, la noticia impactó el ámbito archivístico nacional.

  El balance de la XXXIII Reunión Nacional rinde buenos frutos y saludo desde estas páginas a mis amigos archivistas del Distrito Federal y de los estados de Querétaro, Veracruz, Hidalgo, Tabasco, Yucatán, Morelos, Sonora, Sinaloa, Baja California; del Instituto Politécnico Nacional, especialmente a los de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas; los de nivel federal como SEDESOL, aparte de los archivos privados como “Pinto mi raya”, de Víctor Lerma y Mónica Mayer, que buscan nuevas expresiones a través del arte, con los cuales intercambiamos experiencias sobre nuestra actividad, como salvaguardas de la documentación histórica del país.

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