Documentalias

Revista Digital- Nº 4 – Jueves 22 de Diciembre de 2011, Culiacán, Sinaloa. México.

 

Campañas presidenciales: la de 1929.

 

Gilberto J. López Alanís

Hoy que estamos en los prolegómenos de la campaña presidencial, no está por demás recordar una que impactó las conciencias de los mexicanos, la de 1929.

En tal contienda posrevolucionaria se enfrentaron José Vasconcelos y Pascual Ortiz Rubio, el primero forjado en las lides revolucionarias al lado de los grandes caudillos militares y el segundo agazapado tras la cauda de los sonorenses que ya habían dado que decir a nivel nacional.    

Para estos comentarios, me apoyo en un periódico vasconcelista que llevó el nombre de El Momento, editado en la ciudad de México y del cual se conservan seis ejemplares empastados en el Archivo Histórico General del Estado de Sinaloa. La periodicidad de los números son del 28 de marzo al 25 de mayo de 1929. El directorio estuvo integrado por: Antonio Helu como Director; Salvador Azuela como Jefe de Redacción; Antonio González Mora y Humberto Gómez Landero, como Secretario de Redacción; en el último número de la colección que estamos comentando aparece el Lic. Román R. Millán como Gerente.    

Tales ejemplares son parte de una donación que hicieron los familiares del Lic. Román R. Millán, junto con otros materiales impresos que ilustran su participación en la campaña vasconcelista.

El contenido abunda en discursos de Vasconcelos y colaboraciones de sus simpatizantes como Rodolfo Usigli, Antonio Armendariz, Justino Rollo Bau, Noe H. Lutanio, Chano Urueta, Enrique González Aparicio, Carlos Deambrois Martins, Luis Z. Varevar, Marco Rocafuerte, Octavio Medellín Ostos entre otros.

 

Primer número de El Momento, del 28 de marzo de 1929, existente en el Archivo Histórico General del Estado de Sinaloa, Colección Lic. Román R. Millán Maldonado.

Primer número de El Momento, del 28 de marzo de 1929, existente en el Archivo Histórico General del Estado de Sinaloa, Colección Lic. Román R. Millán Maldonado.

Abre el candidato Vasconcelos en el primer número con un  discurso pronunciado en el Club Político “Francisco I. Madero” del famoso barrio proletario de Santa Julia, en la Ciudad de México, el 21 de marzo de 1929. Ahí, ante los trabajadores, reconoció que durante mucho tiempo visitó ese barrio de calles miserables y de escasos jornales, afirmó que los veía a través de los cristales de su automóvil, al inspeccionar la construcción de una escuela, pero que sin embargo, se daba cuenta de las duras condiciones de trabajo y de vida en ese populoso barrio, al levantar el edificio que se estaba construyendo.

Recoge el candidato, los anhelos y aspiraciones de una clase social que aspiraba a construir un futuro mejor para sus hijos. “Yo veía el fervor con que trabajaban la certeza que en cada uno de los corazones había de que, si bien era cierto que al hacer aquella casa no habían de recoger ningún otro beneficio material que el salario, no iban a recoger siquiera la fama que a los demás nos recompensaba, era cierto también que ustedes sabían que estaban construyendo la casa de la patria, es decir la casa de sus hijos.”

Este tenor de los discursos vasconcelistas, apegado a los afanes cotidianos de los futuros votantes caló hondo en el ánimo de amplios conglomerados que veían con temor la violencia de la contienda política entre las elites gobernantes.

Aquella campaña que dejó una estela de muerte y una gran decepción política, abrió la puerta para que algunos escobaristas como los generales Roberto Cruz y Ramón F. Iturbe, intentaran regresar a las lides políticas, sin embargo, el ambiente de represión obligó a Vasconcelos a exiliarse a Sudamérica, dejando en el vencedor Ing. Pascual Ortiz Rubio una presidencia endeble, tan es así que el vasconcelismo culichi con sus escasos votos a nivel municipal  y los 110, 970 que se le reconocieron a nivel nacional, iracundo vertía la propuesta de su futura Acción Nacional.   

                                                                                                                        

El distinguido vasconcelista Román Millan Maldonado y esposa.

El distinguido vasconcelista Román Millan Maldonado y esposa.

    Desde Noviembre de 1928, Vasconcelos inició su campaña presidencial en Nogales, ante la Cámara de Comercio, expresando: ”Se necesita que el sufragio sea efectivo porque nadie debe reemplazar el juicio del pueblo cuando se trata de elegir a los aptos…para asegurar la efectividad del sufragio es necesario que el pueblo entero salga de su apatía y exprese su voluntad. Entendamos que solo una leal contienda de votos podrá libertarnos de la fatalidad de nuevas contiendas armadas”. Incluso fue a más: “…junto con la no reelección es urgente fijar las responsabilidades del amo absoluto que es entre nosotros el Presidente…Es bochornoso que se le tolere un grado de irresponsabilidad que no tienen los reyes en los países civilizados…Urge una reforma a la Constitución en el sentido de que el Presidente sea enjuiciable en casos como los de violación electoral manifiesta o cuando se consumen fusilamientos, prisiones arbitrarias o expulsión de ciudadanos…”.

Como antecedente, a todo esto estaba fresca la guerra de los cristeros, el asesinato del Gral. Álvaro Obregón, la crisis capitalista que repercutió a nivel internacional marcó una ola de pesimismo que pudo ser sorteada fortaleciendo los mercados internos; revisando los indicadores económicos de 1910, para 1930 Sinaloa era una entidad con más activos, tan es así que doña Alejandra de la Vega Viuda de Redo anunció que abriría de nueva cuenta la fábrica de hilados y tejido “El Coloso” que fue incendiada en la primera toma revolucionaria de Culiacán en 1911.

Un poeta, José A. Forbes publico “Laboremos”, donde hizo una arenga social “Para que nunca más vuelvan a repetirse entre mexicanos esas matanzas que se han llamado revoluciones, de las que solamente se aprovechan los más audaces, sin importarles ni la patria, ni los principios humanitarios”.

Sirvan estos comentarios para enmarcar esta colección de documentos que nos acercan a un tiempo de tremenda crisis política, que refleja la de hoy.

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