Documentalias

Revista Digital- Nº 28 – Jueves 12 de Julio de 2012, Culiacán, Sinaloa, México

La autoría del Plan de Ayala

(Salustio Carrasco Núñez, Carlos Lavín y John Womack)

 

Gilberto J. López Alanís

 Por más exhaustivas que sean las investigaciones de cualquier tipo, siempre quedan asuntos pendientes que los autores intentan retomar con posterioridad.

 John Womack, en su libro “Zapata y la Revolución Mexicana”, enuncia la posibilidad de que la autoría del Plan de Ayala sea obra de tres autores, diferentes a Otilio Montaño; a propósito del tema, el cronista de Cuernavaca, Carlos Lavín Figueroa, encontró la hebra historiográfica de tan famoso documento, con el cual Emiliano Zapata se proyectó como algo más que un simple exaltado por las reivindicaciones agrarias de su localidad.

                                  

 

En efecto, al proclamar el Plan de Ayala, Zapata se proyectó como un líder de amplias repercusiones sociales en el contexto de la Revolución Mexicana.

El asunto es que Zapata no es el autor del Plan de Ayala y, durante muchos años se consideró que Otilio Montaño lo era. Es hasta que el acervo de la tradición oral, basado en entrevistas y testimonios de familiares y testigos de su tiempo, que nos permiten bosquejar que el autor de tal documento es el Lic. Salustio Carrasco Núñez, tal como lo propusieron Píndaro Uriostegui Miranda y Carlos Lavín Figueroa.

 

                                     

Lavín Figueroa, como inquieto cronista fue más allá, sabiendo el origen sinaloense de Salustio Carrasco Núñez, nos propuso buscar el acta de nacimiento de tan significado mazatleco, logrando encontrarse en los repositorios del Archivo Histórico del Estado de Sinaloa; hoy sabemos que su padre fue tabasqueño y su madre cosalteca, y que nació en el año de 1878 en Mazatlán, Sinaloa.

Este primer logro incentivó al cronista de la ciudad de la eterna primavera para acercarse a John Womack y establecer correspondencia con el mejor biógrafo de Emiliano Zapata, e inquirirle sobre su propuesta, a lo que el investigador norteamericano respondió con el siguiente texto:

 “Estimado Sr. Lavín,

 Le agradezco mucho su mensaje, con tanta información y posibilidades tan interesantes. Como Ud. dice, de la posibilidad de que Carrasco, Ávila Díaz y Felipe Fuentes fueran autores o coautores del Plan de Ayala, yo hace 50 años había leído en el libro de Ambrosio Figueroa Uriza. Pero no sabía yo nada de los descubrimientos más recientes y tan impresionantes. Claro, para llegar al grado de declarar que ya sabemos por cierto quiénes eran los autores del Plan, es decir, todos que tomaron parte y cuál parte, tenemos mucho más investigación que hacer. Y esta clase de investigación no se puede hacer ni sencilla ni rápidamente. Será un trabajo largo. Dudo que yo viviera tanto para ver un resultado que se pudiera llamar definitivo. Por eso precisamente, los cronistas son esenciales, pues están en el medio de los dichos, los cuentos y las historias orales que a veces conducen a los archivos locales, aún familiares, por humildes que sean, que de repente echan una luz maravillosa sobre aquellas relaciones hasta entonces perdidas en la oscuridad; además, los cronistas son más que una persona, que tarde o temprano va a dejarnos por otra vida, sino una institución prácticamente inmortal de la historia local.

 “Además, me parece absolutamente razonable lo que aquí se propone a discutir e investigar, si letrados (intelectuales) del Estado de Guerrero, entonces sin duda mucho más numerosos y militantes que los del Estado de Morelos, tenían influencia, participación y autoría misma en el Plan de Ayala. Por tanto movimiento suriano entonces, de gente, de comercio y de luchas socio-políticas, deber haber habido mucho contacto entre Iguala, Jojutla y Cuautla, y bien puede ser que Carrasco redactó el documento que al final fue firmado en Ayoxustla y publicado en El Diario del Hogar. Debo decir que no veo cómo Carrasco o Ávila Díaz pudiera haber sido maestro de Zapata; esto es increíble, si Zapata nació, como casi todos aceptamos, en 1879, y aquellos guerrerenses no se refugiaron en Villa de Ayala hasta 1900-1905. Debo decir también que según mi entender, el Plan de Ayala no es por nada la base del Artículo 27 ni de la Ley Agraria. De hecho, yo insistiría que toda la relación entre tierras y pueblo, o sea comunidad agraria, que se toma como fundamental en el Plan de Ayala y la Ley Agraria de la Revolución del Sur, que se puede leer en mi libro, no fue aceptada, sino fue anulada por el Artículo 27 y la Ley Agraria del régimen de la Constitución de 1917.

“Dicho todo esto, sí, me interesa mucho el manuscrito que Ud. va redactando. Pero con mucha pena le debo confesar que ya no tengo tiempo para seguir estos temas tan interesantes. Pronto voy a cumplir 75 años. Tengo ocho libros que escribir, que antes no podía tratar por muchas distracciones de la vida y del trabajo docente. Hace 50 años yo dejé de concentrarme en la historia del Sur. Todavía me interesa mucho, a veces me apasiona. Pero con mis años, a fin de concentrarme en todo el trabajo que todavía tengo que hacer, todo sobre la historia de movimientos en el estado de Veracruz, me encuentro obligado a practicar el triage, o sea sacrificar o dejar a lado cosas que me daría mucho gusto estudiar, para cumplir con deberes intelectuales mayores.

 “Como Ud. sabe, ya hay varios historiadores mexicanos bien preparados para tratar esas cuestiones, del Plan de Ayala y de las varias leyes agrarias. En los EE. UU. AA, recomiendo al Prof. Emilio Kouri, del departamento de historia de la Universidad de Chicago, quien está en medio de una investigación profunda de pueblos y tierras. Cualquier de ellos pudiera tomar parte mucho mejor que yo en la clarificación de las cuestiones que Ud. propone.

Nuevamente gracias por haberme mandado estas noticias tan interesantes.

Saludos cordiales”.

J. Womack. (correo enviado el 15 de julio de 2012)

 El aguerrido cronista, le contestó en la misma fecha de la siguiente manera:

 “Sr. J.Womack.

Carrasco nació el mismo año que Zapata y se dice que le dio algunas clases al caudillo ya adulto. Lo que sí está documentado en Morelos es que Ávila Díaz si le dio clases a Zapata cuando este estaba oculto en Villa de Ayala igual cuando Zapata era adulto joven.

Carrasco llegó a Chilpancingo Guerrero de semanas de nacido, el nació en Mazatlán Sinaloa, después se instaló como abogado en Iguala.

Con afecto y gracias por su tiempo y contestación.

Sigo agradecido y a sus órdenes”.

Carlos Lavín Figueroa

El cronista hace algunos comentarios que amplían la discusión: 

“En cuanto a quienes y cuales tomaron parte el en documento, le aclaré a Womack en otro correo que lo que hizo Montaño fue trabajar en el documento de Carrasco haciéndole algunas ligeras modificaciones por orden y con las ideas del propio Zapata, no de él (Anita Aguilar y Rosalind Rossof en “Así se firmó el Plan de Ayala”), de ahí resultaron las frases confusas y errores gramaticales en el documento final, estas modificaciones fueron en razón de adecuarlo a las circunstancias cambiantes del momento para poder publicarlo. Pero el documento conservó su espíritu de justicia y legalidad propio de la redacción de un abogado. La tropa zapatista vio a Montaño trabajando en el documento y que además fue él quien lo leyó en la proclama y de ahí resulto la confusión de que él había sido el autor… él no lo negó.

“Notas: Womack menciona en su libro y en este su correo electrónico a Felipe Fuentes, como coautor del Plan, su nombre real es Fidel Fuentes, quien muy posiblemente tuvo alguna participación en la idea, pero no estuvo presente en la redacción del documento. Lo que sí está documentado es que Salustio Carrasco con una copa de coñac en la mano dictó a Ávila Díaz durante tres noches este Código Agrario y fue este último quien lo escribió de su puño y letra. Y también por confusión, Womack, menciona a Ambrosio Figueroa Uriza como autor del libro “Ciudadanos en Armas” cuando el nombre es Arturo Figueroa Uriza pariente del propio Ambrosio.  Entiendo que Womack menciona que la base del Articulo 27 de la Constitución y de la Ley Agraria; es todo lo relacionado entre tierras y pueblo, o sea comunidad agraria, que esto, es lo que se toma como “fundamental” del Plan y dichas leyes, dicho de otra manera; del problema agrario surge todo; Plan, Articulo 27 de la Constitución de la República y Ley Agraria, en lo que estoy total y absolutamente de acuerdo”. Carlos Lavín Figueroa.

                     

El tema está en el tapete; Lavín plantea reivindicar a Salustio Carrasco Núñez como el verdadero autor del Plan de Ayala y será el trabajo de investigación histórica el que nos permita certificar tal aseveración.  Por lo pronto Womack, por decisión propia, está fuera de la jugada.

Mientras esto se aclare, esperamos saludar al cronista de Cuernavaca, Morelos, en el XXXV Congreso Nacional de Cronistas de Ciudades Mexicanas, que se celebrará en el valle del Évora del 25 al 29 de julio de 2012.